sábado, febrero 10, 2007

Perezoso


Estoy cansado;seco como una estrella. Ya no lucho.Sonrío,

contemplando mujeres de sueño,

buscando el Amor de mi vida en callejas temerarias,

pero solo la luna y el sol saben que te quiero, saben que ya te encontré,

saben que eres tu, que tu luz me alumbra,

Que ya no tengo que seguir buscando,

que mi lucha solo es hacerte feliz,

que mi vida eres tu, y mi muerte es el perderte.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

qué guapo estás cuando duermes, mmuuuakkkks...

Anónimo dijo...

Me gustaría entrar en tu sueño

Anónimo dijo...

Hermosas palabras que la luna dichosa estara , siempre iluminando tu alma y corazon , manteniendolo en una alegria constante de bellos sueños e ilusiones.

Anónimo dijo...

Nunca más estés cansado, mira a la luna, ella siempre te sonríe

Anónimo dijo...

El amor es el único tesoro que
no se saca con pico y pala. Como solo mirar al cielo encontraras el amor que te ilumina...

¡¡Feliz dia del amor y la amistad¡¡

Anónimo dijo...

Ahora puedo oírte,
puedo sentir tu silencio,
puedo recorrer tus besos
y soñar tus labios,
puedo hasta escuchar tu melodía,
aún cuando estés lejos
y seas todo nostalgia.

Anónimo dijo...

Los amigos



Los amigos, a veces
no necesitan palabras,
solo con mirarse
se dicen mil cosas
y comparten, una manera
especial de ver la vida.
Los amigos, a veces,
se dicen palabras duras,
se discuten, se hieren
y se reconcilian con un abrazo.
Los amigos
siempre dicen la verdad,
aunque duela,
aunque no sea sencillo.
Los amigos
son dos almas
que aprenden juntas
la sinceridad,
la solidaridad, la alegría.

Anónimo dijo...

Mi táctica es
mirarte
aprender como eres
quererte como eres

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en ti

mi táctica es
ser franca
y saber que eres franco
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites